La exposición inicial que tenemos como niños
a la historia es muy poco profunda. Nos acostumbramos a escuchar, entender y
memorizar sin preguntarnos de donde sale toda esta información que se nos esta
proporcionando día tras día desde el kínder al doceavo grado. Si, la
información viene de libros y estamos acostumbrados a pensar que todo lo que
esta en un libro tiene que ser verdad. Pero, ¿de donde sale esa información que
fue recopilada, sintetizada y finalmente transcrita a los textos de McGraw
Hill? Si tenemos suerte es información que ha sido recopilada de primera
fuente, es decir personas que estuvieron presentes durante el evento que
sucedió. Sin embargo esto no significa que sean verdad. Como puse en el blog
anterior, el que vence puede contar la historia que quiere y nadie podrá negar
los hechos.
Ahora, sin salirnos mucho del tema, hay que
considerar que la mayoría de las fuentes históricas vienen de otros libros., y
libros de libros, y textos perdidos transcritos,
o de iluminación divina (en el caso de la biblia) y si cada persona pone un
poco de su imparcialidad en el tema y su cultura a lo que lee y escribe, para
el momento que llega el 2013 esa historia de los días de indias es un juego de
teléfono dañado marcado por la idiosincrasia de cientos de “historiadores”.
Hay muchos personajes de la historia que son
tanto victimas como de los que han gozado de las proezas de sus “hazañas” que
son muchas veces mas negativas que positivas, pero ellos fueron los que las
recontaron y por eso pueden omitir ciertos detallitos que realmente son
elementos básicos de si mismos. Tomemos de ejemplo a Bartolomé de las Casas. Lo
primero que viene a la mente cuando se lo nombra es sus buenas acciones para
defender a los Indios de América durante la conquista. Pero aunque esto haya
sido entre comillas lo correcto, no es una reivindicación de su comportamiento
contra los esclavos negros traídos hacia Centro América. Es como hablar del Che
Guevara sin decir que era un comunista que apoyó algunas masacres, esa frase Viva la Revolución no me dice nada a
mi. Lo mismo se puede pensar de Colon, o de Martin Luther King Jr. Todos
tuvieron su equipaje y cuando se los juzga y cuando se habla de ellos hay que
recordar que son humanos y no superhéroes. No fueron ni los primeros ni los únicos
en equivocarse pero se les perdona y se ignora lo mas íntimo de su
comportamiento, lo que define una historia de otra.
No comments:
Post a Comment